viernes, 25 de noviembre de 2016

LANZAROTE TIERRA MÍA

Hace unos días se produjo un encuentro muy importante desde el punto de vista de la promoción del turismo cultural: la dirección de los CACT y la SPEL (Sociedad de Promoción Exterior de Lanzarote) se reunieron con la dirección de A Casa de Saramago.

Desde la muerte del premio nobel en 2010, la que fue su casa durante los último 20 años de su vida, se convirtió en museo y ha sido destino de visitantes, tanto turistas como residentes. Sin embargo A Casa Saramago nunca ha tenido la misma presencia e importancia en la promoción de la isla, como lo han tenido (y siguen teniendo) otros centros y lugares. Y es por esa razón que el encuentro que se produjo la pasada semana es muy importante.

A mi aviso es el inicio de que en Lanzarote está cambiando la idea de turismo y las instituciones competentes en materia de promoción turística están dirigiendo sus objetivos hacia un nuevo tipo de turista. Lanzarote ya no es solamente destino de sol y playa, sino es también un destino deportivo (los grandes eventos deportivos organizados a lo largo de todo el año atraen cada vez a más turistas), un destino gastronómico (las acciones emprendidas por Saborea Lanzarote cada vez asumen mayor importancia) y ahora un destino cultural .

La casa de Saramago guarda intacta aquella magia que rodeaba al artista; por sus pasillos se respira un aire de tranquilidad y armonía y es fácil conectar con aquellas emociones y sensaciones que Saramago supo transmitir en sus obras, en particular en aquellas que vieron la luz en este precioso enclave. En la entrada de la casa está un olivo, el símbolo que representa a A Casa. A los pies de un olivo centenario trasplantado frente a la Fundación José Saramago de Lisboa, reposan las cenizas del premio nobel. 

En la rotonda frente a la casa del artista en Tías, está la estatua del olivo con la frase "Lanzarote no es mi tierra pero es tierra mía". Es la frase que quizás mejor transmite lo que Saramago sentía para la isla que lo acogió cuando se vio obligado a dejar su tierra natal a causa de una fuerte polémica provocada por la publicación de uno de sus libros, El Evangelio según Jesús Cristo.

A causa de la situación política internacional, las islas canarias - y en particular Lanzarote - se están convirtiendo en un destino alternativo a Egipto o Turquía. Sin embargo, si realmente queremos competir con otros destinos desde el punto de vista turístico, debemos empezar a ofrecer algo más que sol y playa. Es importante empezar a captar todo tipo de turista, y ofrecer variedad en la diversión, en las excursiones y en todo tipo de actividad. 

La competitividad del sector turismo será eficaz solamente si se respeta el territorio, si se promueven las tradiciones autóctonas ofreciendo lo que otros destinos no pueden ofrecer. Y en esto debemos ser muy listos, ya que Lanzarote ha sido el lugar predilecto de artistas como Saramago y Manrique - entre otros. Debemos saber valorar y potenciar lo que estos dos genios del arte y de la cultura nos han dejado como legado. 


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